Qué Difícil Es Pedir Perdón…Cuando No Sabes Hacerlo.

Qué Difícil Es Pedir Perdón…Cuando No Sabes Hacerlo.

 

Un estudio de la universidad de Columbia llevado a cabo por la profesora Jennifer Robbennolt demuestra el enorme valor que tiene el reconocer responsabilidad al momento de disculparse. No hacer esto se entiende como una disculpa incompleta o parcial. El estudio también demuestra que una disculpa sincera es más posible que consiga un arreglo legal en una demanda en ciertos tipos de casos.

En el estudio, se les dio un accidente hipotético con un ciclista a 145 personas de entre 21-70 años de edad. La culpa era del ciclista, pero éste ofrecía un arreglo que solo cubría los gastos médicos. ¿Los resultados? 52% aceptó el dinero cuando no había una disculpa de por medio. 73% aceptó el dinero con una disculpa completa de por medio. 35% aceptó el dinero cuando la disculpa era parcial y el ciclista no aceptaba responsabilidad en el accidente.

El estudio de Robbennolt sugiere que los resultados se deben a que las partes afectadas desean saber que la otra parte entiende plenamente qué hizo mal. El estudio también demuestra que el grado de la falta es importante; mientras más grave la falta, los participantes en el estudio consideraban aún más necesaria la disculpa por parte del ciclista (Estudio comentado por William Whitney en Psychology Today).

¿Te suena familiar? Aunque el estudio se refiere a un caso en el que hubo lesiones físicas de por medio, nos podemos atrever a decir que igualmente aplica al terreno de las emociones. Creo que todos hemos llegado a estar en una situación en la que nuestra pareja nos ha herido los sentimientos (o viceversa), nos ha hecho sentir mal por medio de alguna falta (o viceversa), mayor o menor, en la cual si nuestra pareja (o nosotros) se hubiese disculpado de forma efectiva, hubiéramos olvidado el asunto ¿Pero cuando no es así? ¿Olvidamos el asunto pronto? ¿O lo volvemos a tocar cada oportunidad que se presenta?

Si en tu relación es común que se retoquen antiguos problemas a la primera oportunidad en conversaciones o en discusiones, es muy probable que se deba a que el asunto o asuntos no han sido debidamente cerrados.

¿A qué se debe esto? Regularmente nos cuesta trabajo olvidar ofensas cuando consideramos que:

a) La otra parte no reconoce la falta
b) La otra parte no demuestra o manifiesta arrepentimiento sincero
c) No se nos reconoce nuestro coraje o dolor
d) No se nos ofrece una disculpa

Por otra parte, Sam Margulies, doctor en Ciencias Políticas y experto en manejo de divorcios con más de 30 años de experiencia, en su artículo Cómo pedir perdón a una mujer, publicado en Psychology Today, comenta que uno de los factores que puede salvar a un matrimonio es saber disculparnos de forma efectiva. Margulies enfatiza que comúnmente es el hombre el que no sabe pedir perdón y aunque estoy de acuerdo, debo mencionar que en mi experiencia me ha tocado ver a más de una mujer con el mismo defecto.

Pero bueno ¿a qué se debe esto? ¿A qué se debe que el problema se de principalmente en el hombre? Los expertos en comunicación de género afirman que se debe principalmente a una diferencia cultural de género. El hombre y la mujer le dan un significado distinto a la comunicación. Para la mujer, la comunicación es una forma de relacionarse y de fortalecer relaciones, por lo que cuando una mujer se entera que ha ofendido o lastimado a otra sin advertirlo, es más rápida en disculparse. De esta manera la relación no se ve afectada y continua de forma normal. Ni la mujer que se disculpa ni la que acepta la disculpa ven esto como algo fuera de lugar sino como algo que es parte de las relaciones.

En cambio, continúa Margulies, para el hombre pedir perdón puede resultar humillante. Para el hombre la comunicación verbal esta relacionada a su preocupación de cómo es percibido por los demás. Los hombres toman más en cuenta lo que dicen y el impacto que tiene en cómo los demás perciben su posición de poder o falta de poder. Por lo tanto, que un hombre reconozca que ha hecho mal puede significar para él sinónimo de rebajamiento o humillación. Así, mientras que para una mujer significa aliviar una relación sin mayor consecuencia; para un hombre significa una sensación de pérdida. El resultado de esta diferencia es que el hombre es más renuente a pedir perdón y generalmente no sabe cómo hacerlo.

 

Ahora, a manera de nota me gustaría aclarar que “tendencia cultural” no es sinónimo de “correcto” o “natural.” Simplemente quiere decir que es la manera en que una mayoría determinada funciona, en este caso el hombre. Otro ejemplo sería el nivel de civismo en la ciudad de Tijuana. Si hiciéramos un estudio de cuantos de nosotros respetamos debidamente las leyes de tránsito podríamos apostar que los resultados nos darían vergüenza –en el mejor de los casos- ya que la mayoría no lo hacemos, lo cual no quiere decir sea correcto, sino que pone de manifiesto la necesidad de aprender a hacer las cosas de forma más efectiva. De una manera que beneficie a la mayoría de nosotros. Igualmente, tanto hombre como mujer necesitamos ser concientes de la importancia de saber pedir perdón cuando es necesario y preciso y que hacerlo no significa humillarse, sino todo lo contrario. Es una muestra de un alto nivel de sentido de responsabilidad y sensibilidad.
Viendo esta necesidad, Margulies enumera seis elementos para disculparse o pedir perdón de forma efectiva a tu pareja. Comenta “si no quieres perder tu tiempo, debes incluir los seis”:

1. Reconoce que has cometido una falta.
Necesitas decir “cometí un error y lo lamento.” No hay vuelta de hoja. Decir “ya pues, perdón” o “lamento pienses que cometí un error” será perder el tiempo. Admite cometiste un error y punto.

2. Reconoce que has lastimado sus sentimientos.
Igualmente debes expresar “cometí un error y lamento haberte lastimado.” “Lamento que te sientas así” no funciona. Necesitas relacionar tu falta a los sentimientos de tu pareja.

3. Muestra arrepentimiento.
Una muestra de remordimiento y arrepentimiento es la manera más congruente de demostrar que sabes responder ante los sentimientos heridos de tu pareja. Puedes decir “Cometí un error y lamento haberte lastimado. Me siento terrible por haberlo hecho.” Recuerda que es muy importante exista congruencia entre lenguaje verbal y no verbal.

4. Manifiesta tu intención de no volver a repetir la falta.
Esta parte será difícil si eres reincidente, pero al menos estarás reconociendo la necesidad e intención de reformarte. “Sé que en ocasiones soy insensible a tus necesidades, pero voy hacer lo posible para que no vuelva a suceder.”

5. Ofrece compensar el daño.
Si no sabes cómo compensar, pregunta. “¿Qué puedo hacer para arreglarlo?” o “¿Cómo puedo hacerte sentir mejor?” Recuerda que es sumamente importante en este punto cumplir lo que prometes, al menos quieras echar tu esfuerzo a la basura

6. Pide perdón.
“Perdonar es un acto que libera al que perdona del coraje que siente.” Dependiendo de la gravedad de la ofensa puedes decir “¿me perdonas?” simplemente o si es muy grave “¿crees poder perdonarme?”

Hacer esto desde luego es una habilidad que requiere de práctica. ¡Practica! Conforme lo hagas, poco a poco irás imprimiéndole tu estilo personal y mejorarás por saltos tu vida en pareja y el resto de tus relaciones.

 

 

Psic. Daniel Vázquez Montaño

Written by Psic. Pablo Barraza

Psicólogo egresado de la Centro Universitario de Tijuana, Sexólogo Educador formado por el Instituto Mexicano de Sexología. Cuenta con entrenamientos en Habilidades Psicoterapéuticas por Instituto de Terapia Gestalt Región Occidente. Así como en Terapia de Parejas por el Michele Weiner-Davis Training Co.